01 septiembre, 2010

Sólo un hombre


Caminas, terrible como un ángel que empuñó mi vida como un arma.

Al fondo veo tu silueta, perfecta, al fondo, en la distancia.

He amado tanto los bordes de esa oscuridad,
que me convertí en un grito ciego de espanto.
/
Llueve, no hay más escenario.
/
Sólo un hombre que se aleja.
/
Terrible como un ángel tallado a mármol,
en tierra de nadie.

21 agosto, 2010

La agonía de las luciérnagas


Queda el pasado yermo

entre la almohada

y el bisturí del recuerdo

que abre con precisión,

la carne algunas noches.

Queda la tristeza de no ser,

de que no fue.

Olvidarte cien veces queda.

Y el tiempo invertido

gotea y se filtra en la oquedad

que dejaron nuestros cuerpos.

Aletea aún, una mirada sin descifrar

y sé, que mira de soslayo,

como mis dedos se encienden y se apagan

en plena oscuridad.

Queda un pasado nítido esta noche.

Mañana no tendré más dictamen que el de percibir,
luciérnagas muertas en mi cama.

08 agosto, 2010

Recuerda

Sí. Hago nudos a las cosas para recordar que existen. Pocas personas hay que sepan que llevan nudos en su interior. Sienten la cuerda apretar en la garganta, en el estómago; en la sién a veces. De esa forma comprenden que están vivos y que eso duele. Yo misma soy un nudo de pies a cabeza. Un caos de manos y piernas que ahora sabe lo difícil que es desatarlos con el tiempo. Una maraña espesa que de tanto recordar, olvidó que existe, que está llena de sogas y que, eso duele.

28 julio, 2010

Mi vida en tu rincón

Dejo tus rincones colmados de minutos,
de piel, de ternura.
Los lugares en los que existes también
llevan el perfume.
Cedo parte del alma con la que he besado siempre
todo tu cuerpo.
Ha llegado la gravedad y ahora el pasado
nos ha hecho perder el equilibrio.
Pesa no verte,
pesa verte de espaldas,
pesas tú, cuando te inscribes en el pecho;
las palabras con filo,
el orgullo,
cada herida sufrida, infringida.
La constante lucha por no estar; por estar a pesar de todas las heridas...
Dejo tus rincones colmados de minutos.
Tal vez sin saberlo,
de tanto dar,
me halla quedado sin tiempo.

09 julio, 2010

Lo que engendra el olvido


Con desidia, con mentira, con silencio,
sin honor en la palabra.

Con miedo, con distancia, con piel y sin tacto,
sin sentir y sin sentido.

Con desaire, con huidas, con ceguera, con reproches,
sin nudos en el pecho, en la garganta.

Cuerdas, sólo cuerdas.

Así se muere, así se entierra y destierra un corazón.
El tuyo, el mío. De otros.

Ahí queda yermo y estéril, lo que engendra el olvido.

30 junio, 2010

Penales


Hay cadenas que sólo arrastran
cuando los ojos rozan el suelo.
Hay presos que no necesitan paredes, puertas, cerrojos...
Hay silencios como argollas, espaldas como muros.
Y todo queda ahí, cautivo, recluso, deforme y sin salida.
No hay cárcel mejor diseñada que la que uno instaura
al sentirse prisionero.

12 junio, 2010

El mío, amor



Todo ha quedado en ambar.
La vida golpea en la ventana y ese eco a vidrio roto se hunde hasta las venas más finas de la insistencia.
Hoy se muere el amor, el mío.
Se ha dormido el día tras día y las horas quedaron hueras. Arañan un poco cuando pasan.
Tu lloras a escondidas. Lo haces de pecho para dentro. Es así como duele más el llanto.
En ambar ha quedado todo. El amor, el amor se nos muere hoy, amor mío.


10 mayo, 2010

No te quedes

No te quedes en mi cuerpo,
no te enredes en mis ganas.
No amanezcas en mis ojos,
no me abraces,
no me mires,
no me beses...
No me digas hoy,
cuando sé que no hay mañana.

02 mayo, 2010

Constancia




Y en la constancia crece un empeño ciego.

Por eso, el abrazo de la hiedra al muro,

es un acto de fe.

25 abril, 2010

Juego de niños

Tiene el día un nuevo gesto.
El ademán insaciable
de la nostalgia en retirada.
Tiene el cielo un intenso
aroma a certidumbre,
un saludable color
a bienvenida.
He dejado que el corazón
se rinda.
Y hoy
que amanece en blanco,
percibo el chapoteo de un comienzo
holgar entre mis ojos.

09 abril, 2010

Pausa


Si pudiera reunir todo el tiempo inservible,
añadiría al hueco de tus manos,
otra vida.
Hoy es sólo arena que escapa
entre mis dedos.
Barro en el que existimos, ciegos de espera.

03 abril, 2010

Mañana, quizá


Quizá amanezca mañana
o tal vez siga en este dormitar absurdo
con un cuerpo dañado de entregas,
sin más espacio que el intervalo
entre relámpago y trueno.

La soberbia del silencio
en su paz aparente.

Quizá amanezca mañana
trás los barrotes de esta celda y
deje de enfermar los días
que detienen en suspenso,
mi eterna pregunta.

24 marzo, 2010

Mundos de sal ( I )

He recogido el último cabo,
he amarrado los ojos al viento.
Queda mi cuerpo al pairo todavía
y una fragancia que hace muesca
en esta piel sin color,
sin patria, ni bandera.
He recogido el último cabo,
ahora la corriente me lleva

donde la sal no ahoge más almohadas.

17 marzo, 2010

Agujas en el cuerpo


Hay un antes y un después de tus caricias

y el filo de un huracán

añade un tic, tac,

al detonar en la memoria.

07 marzo, 2010

De otros


Otro cuerpo de nuevo.
Otras manos, otra boca, otra copa.
Otra frase, siempre la misma.
Secretos, risas, susurros. Mentiras.
Otra noche, otra vez desnuda, otra vez y otra...
Otra cuerda, otro nudo,
otra seda que se lía en los ojos, a los tobillos.
Otro amanecer en pie y sin caer.
Sin nombre, sin despedida ni besos.
Otra en otros cuerpos,
alcanzarlo todo y después abandonar.
Abrir la puerta de su jaula, entrar y ser libre
sin tener que mecerse en la nostalgia
ni un solo día más.

15 febrero, 2010

Todo en tus labios

Lo he sido todo en tus labios.
Me he quedado en aquella respiración,
en el ir y venir de tu aliento.
En el detalle de sumarte a esta piel
por quince segundos eternos.
Y pensar que lo he sido todo en tus labios
cuando aún, no llego a ver
mi cuerpo tal como es ahora
sin excusas, sin sentido, sin pretexto.
Preciso en la atadura que rodea la lengua amarga
de tus besos.

01 febrero, 2010

Nebulosas


Nacemos y el mundo se queda sin respuestas.
Pesan tanto las preguntas en un cuerpo tan pequeño...
Acompaña nuestros años,un aroma a duda
que imprega los ojos, la yema de los dedos, los labios,
parte de la dermis del alma.
De ahí que lo que vemos, tocamos y amamos,
nos llene de incertidumbre.
Nacemos cada día en la busqueda y con la esperanza
de aligerar el cuerpo.
"la vida es esto, niebla. la vida es nebulosa"

28 enero, 2010

Como un perro

Te he amado como un perro (aún lo hago)

que aguarda con la mirada perdida,

quieto ante la puerta,

el regreso de su amo.



No hay más caricias que añadir a la memoria.

Sólo noches vacías como correas

que ahogan,

extrangulan un mañana en carne viva.



Te he amado como un perro

lamiendo tus tobillos,

cada movimiento

de la manera más fiel y atormentada.



Tras tus huellas, allá lejos,

donde el aire pronuncia tu nombre.

Bajo cientos de mentiras.


Arrinconada entre todas aquellas horas de silencio.



No hubo ternura en las palabras

son piedras, guijarros

que aún conservo entre los dientes.



Te he amado como un perro, aún lo hago.

Este amor me ha convertido

en un animal herido y peligroso

que oculta hoy,

tus huesos bajo tierra

y espera olvidar donde lo hizo.

15 enero, 2010

Detalles del miedo ( 1 )


Quedó en el último escalón.
Desde arriba,
se asomó despacio sobre el pasamanos
y encontró una espiral de vértigo.
Fríos los estériles peldaños,
infinito el aire sobre ellos.
Y las rodillas temblaron como alambres,
y el miedo rozó entonces su frente.
Las uñas acarariciaron levemente la posibilidad
de arañar la pared pero,
la mano permaneció inerte,
los pies apuntalados en lo seguro,
el miedo pulsado en la frente y;
la vida esperando en el último escalón.

20 noviembre, 2009

Nostalgia en blanco



Volveré cuando brote de las ramas,
la piel blanca que engendra
el fruto.

Seda que envuelve con delicada ternura
el pálpito cotidiano de este ser,
gastado de tanto invierno.

Volveré cuando la primavera despliegue sin heridas,
el revuelo de los pájaros,
el rumor de la brisa entre los cuerpos del almendro.

Volveré para vestirme
de la danza que tus pétalos
ensayan hasta la acrobacia.


Quisiera descansar de recuerdos y
mecer entre mis brazos,
la sombra que amé en los Arribes.

Quisiera volver y encontrarte,
nítida, hermosa.
Frágil como las horas que
nos confinaron a un adormecer,
bajo un tiempo sin oxigeno.

Siempre fuiste el aroma de mis noches.

He caminado tanto hasta encontrarte…

Mientras estos viejos pies hacen camino hasta el regreso,
mi corazón aguarda en la estación de Fregeneda.
Sobre la vía muerta, la evocación
que retorna, dócil, suave, etérea;
como la flor de un almendro indestructible.